Viernes, 10 Septiembre 2010
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Entrevista al sociólogo Javier Elzo


Javier Elzo premio Eusko Ikaskuntza-Caja Laboral de Humanidades, Cultura, Artes y Ciencias Sociales 2009

"Es muy importante poner rigor científico en el estudio de los fenómenos sociales"

Autor de un sinfín de investigaciones sociales y firme defensor de éstas, el sociólogo Javier Elzo (Beasain, 1942) recibió el jueves la noticia del premio Eusko Ikaskuntza con gran "satisfacción" y agradecimiento a las universidades. Eso sí, advierte, su disciplina no puede bajar los brazos

San Sebastián, 7 de junio de 2009


¿Cómo ha recibido la noticia?
Lo cierto es que, aunque sabía que estaba entre los nombres propuestos, he procurado no pensar en ello durante todo este tiempo y me he encontrado de repente con la noticia. Por lo tanto, no ha sido una sorpresa en el sentido de que conocía la posibilidad, pero sí en el hecho de que tampoco me lo esperaba.

Y más allá de la sorpresa...
Una gran satisfacción. Si dijera otra cosa mentiría. La pregunta que me hago es "por qué a mí", porque veo a mi alrededor gente que podía estar en mi lugar con tanto o más mérito. Pero bueno, esas cosas pasan así.

¿Y qué supone en su trabajo?
Hay una cosa muy importante para mí: el premio me lo dan las universidades. En el jurado están representados todos los rectores de todas las universidades de Euskal Herria, y, para un universitario, que sean tus propios compañeros los que te premien es el mayor orgullo. Eso me hace sentir una gran satisfacción.

El año pasado el galardón fue para el filósofo Daniel Innerarity, este año para usted... ¿Estamos ante un reconocimiento del papel que desempeñan las Humanidades?
En realidad, yo pertenezco a las Humanidades pero, más, a las Ciencias Sociales. Soy, como se diría en el ámbito anglosajón, un científico social. En cualquier caso, en relación a las Humanidades, diría que incluso deberían tener más relevancia.

¿En qué sentido?
El estudio científico de los fenómenos sociales tendría que tener más importancia de la que tiene ahora. Por ejemplo, en Euskadi, que yo sepa, no hay un estudio riguroso sobre el fenómeno de Herri Batasuna. Hay muchas cosas sobre ETA, algunas sobre la kale borroka o sobre fenómenos concretos, pero un estudio sociológico en rigor... ni siquiera sobre los militantes de ETA. Y fíjate si es un tema importante. Y sería relativamente fácil de hacer porque, nunca mejor dicho, es una población cautiva y, sociológicamente hablando, las poblaciones más fáciles de analizar son las cautivas. Por ejemplo, los escolares. Por eso hay tantos estudios sobre ellos. Y todo eso de lo que hablo es un tema social.

¿Estamos faltos de investigación social?
En la CAV falta mucha investigación social. Hay mucha opinión y poca investigación, y la ciencia no se construye así. Hace falta más ciencia social, más investigación social.

La sociedad actual prima cada vez más la investigación científica. ¿Es su premio la prueba de que también se da relevancia al análisis social?
Yo creo que sí. Quiero creer que lo han tenido en cuenta. Es muy importante poner rigor científico en los fenómenos sociales. No basta con tener rigor científico sólo para estudiar una enfermedad. Esto último es necesario, pero para estudiar un fenómeno social también hace falta rigor.

¿Podría poner ejemplos?
La pervivencia de un fenómeno como ETA, por ejemplo, que según algunas fechas va a hacer 50 años el próximo 31 de julio, ¿cómo se explica sociológicamente? No políticamente ni éticamente, sino sociológicamente. ¿Qué lógica tiene? ¿Quiénes son sus militantes? ¿Por qué unos militantes deciden entrar en una organización? Eso es una cosa muy importante a analizar. Y creo que no hay suficiente investigación sobre eso. O, por otro lado, ¿qué va a ser de Euskadi dentro de 20 ó 30 años? ¿Cómo se explica que tengamos los niveles de tasa de natalidad que tenemos y siendo una de las sociedades más posmodernas y avanzadas de Europa corramos el riesgo de dilución? ¿Cómo se resuelve ese problema? O, ¿cómo es posible que ahora haya tan poco interés por el fenómeno de las drogas en el Estado cuando sus consumos son de los más elevados? Antes la droga tenía un sentimiento de contracultura y, ahora, de pura diversión.

¿Y cómo se ha llegado a eso?
Básicamente, porque los valores colectivos han desaparecido en detrimento de los individuales. Ésa es la preocupación de fondo.